Le acaba de pasar a un conocido, dejó el teléfono por 2 minutos y al volver ya no estaba.

Almacenamos mucha información, no solo nuestra, si no también de nuestros conocidos, y en manos maliciosas puede causar muchos problemas; la tecnología nos facilita la comunicación pero a la vez nos expone a muchos riesgos y eso es algo que nadie te comenta; por suerte hay maneras sencillas de protegernos.

Antes que nada, activa el bloqueo y comprueba que puedes localizar tu teléfono, bloquearlo y borrarlo desde la página de Google/Apple (para Android y iOS que son el 96% de los teléfonos). También guarda tu número de IMEI.

Si quieres ir un poco más allá, te recomiendo que actives 2-step auth en todas las cuentas que lo permitan. Proteger nuestra información es nuestra responsabilidad y más vale esforzarse un poco y no lamentarse después.

Si ya lo perdiste y no pudiste borrar el equipo remotamente, cambia la contraseña de tus aplicaciones y elimina el acceso del teléfono, por desgracia pocas aplicaciones lo permiten (facebook y google por ejemplo). La mayoría de las aplicaciones no te permiten cerrar la sesión, en este caso, cierra temporalmente tu cuenta y reactivarla después.

Por último reporta el número IMEI a tu operadora para que no puedan activar tu equipo.